Últimamente ando muy paranoico, creo que me voy a morir o que van a matar. No lo sé y me da igual. Hasta creo que me harían un favor en acortar mi vida.
Y parte de esa paranoia es tener un hijo, dejar legado o herencia. No recibirá muchos bienes pero si una buena cantidad de deudas con identidades financieras. Mi anhelo es que nazca hombre, varón. Digo nazca no más porque de repente a lo largo de su vida decide cambiarse de sexo. Uno nunca sabe.
Lo llamaría Jimmy, o Jimmicito, lo llamaría así de cariño pero no le pondría ese nombre porque Jimmy combinado con mi apellido suena como a estilista o diseñador de modas. Tampoco quiero definir su futuro laboral. En mi trabajo a los niños que acompañan a sus mamás a comprar, los trato de Jimmy: Toma Jimmy tus galletas o que decoración te gusta más Jimmy. Algunas madres se molestan y me corrigen diciéndome que ese nombre es muy feo. Las comprendo.
Muy improbable Jimmy, y digo improbable porque creo que soy estéril y ya lo voy comprobando con un par de chicas de mi limitado prontuario amoroso sexual, más de una vez he depositado en ellas el líquido que yo creí que me servía para ser padre y con ningún resultado positivo. No basta con tener un desliz con un par de chicas para saber que uno es estéril pero con esto me queda claro que el del problema soy yo.
Con Jimmy sería muy tolerante, si no se quiere bañar, no lo obligaría. A veces cae bien andar un poco sucio. Tampoco lo empujaría a comer lo que no le apetece, porque considero que ingerir algo que el cuerpo aborrece, por muy alimenticio que sea, es un acto condenable.
A Jimmy le enseñaría a jugar fútbol, no juego muy bien pero si él prefiere contrato a un entrenador personal o al Puma Carranza como profesor.
También le inculcaría a leer desde pequeño, obviamente no le enseñaría mis escritos por cuestiones de vergüenza y pudor. Pero si le prestaría mis libros de García Márquez o Azorín. Si por cuestiones de curiosidad encuentra mis libros de Bayly u otro autor similar, no le impediría que los lea, sólo le aconsejaría que tome todo con calma.
Jimmy tendrá que ser muy vivo o avispado, para que tenga algo contrarío a mí. Le enseñaría cosas de la vida y de la calle. No necesariamente a hacer lo malo pero si ser cauteloso y precavido. Para esto desde muy pequeño lo instruiría en el arte del póquer o las cartas, lo llevaría al casino grandísimo que está en Benavides para que aprenda a jugar. No pretendo que sea un hampón pero tampoco un ganso como su padre.
Si no quiere estudiar en una universidad o carrera superior, no lo obligo. Mejor para mí, me ahorraría gastos de pre grado y post grado. Desconfío de las universidades y tiendo a creer que la mayor parte de las cosas que en ellas se enseñan son más o menos inútiles. Yo estudié cinco ciclos en una universidad de clase media y no aprendí ni un carajo, sólo a beber en cantinuchas y a juntarme con gente loca. Así que esa universidad está vetada para Jimmy, todas menos esa. Prefiero que se vaya al extranjero becado.
En cuanto a chicas, allí no tendrá buenas referencias en mí. Hasta se sentirá avergonzado de las burradas que cometí dominado por las mujeres. Como me idiotizaba con la primera que me hacía un guiño. Sólo le aconsejaría que no sea tan enamoradizo, que algunas mujeres las tome con pinza y sobretodo si te dicen que dejarán al enamorado y por mientras salen con uno a escondidas. Que no se apresure por encontrar a la mujer de su vida y si nace con mis gustos, entonces tendrá problemas en el amor.
Si en un futuro, descubre y se da a conocer que le gustan los chicos. No lo juzgaría, a cualquiera le pasa. Uno nunca está seguro de su verdadera sexualidad. Considero que sólo los idiotas se atreven a decir: Yo soy bien hombre o soy bien mujer. Si le gusta los chicos, que no se reprima pero tampoco lo grite a los cuatro vientos como si fuese una loca, que me lo cuente a mí y yo lo guío. Si también descubre que es bisexual, que además de los chicos, le gusta de igual o mayor manera las chicas. Magnífico. Que sea bisexual entonces, que disfrute del amor y el sexo en toda su expresión y pluralidad. No te inhibes a explorar tu cuerpo Jimmy.
Con las drogas, allí ya no sería tan tolerante. Yo estoy de acuerdo con que en esta vida hay que probar de todo para descubrir lo que realmente nos gusta y queremos. Pero a mi futuro e improbable hijo le diría: Esta bien Jimmy si te gusta la marihuana, no hay problema, si tú consideras que esa es la forma de aminorar tus penas o ser más hiperactivo, de lo que estoy seguro ya eres, no hay problema. Sólo te sugeriría que sólo la pruebas una vez por semana o si tú quieres dos. Pero no seas adicto, todo en exceso hace daño, hasta el sexo, hijo.
En cuanto los amigos, que nunca los traiga a la casa si no está seguro en que verdaderamente son sus amigos. En este mundo hay cada loco suelto que uno nunca sabe lo que esconde o son sus bajos instintos. Si Jimmy considera necesario para su seguridad le contrato un guardaespaldas y de paso para que sea su chofer. Si se emborracha alguien tendrá que manejar por él.
Que Jimmy sea lo que él quiera. No trato de convertirlo en una mala copia de mí. Yo mismo soy la copia de alguien, así que lo que Jimmy crea prudente ser, yo lo apoyo y me alegro por él. Sólo le pediría que no trate de igual forma como su padre trató a su abuelo. Y que sea feliz de la forma que él más crea conveniente.
Ojala que algún día existas Jimmy. Te estoy esperando.
Es del todo lícito que un escritor o aficionado a escribir use su experiencia para inventar ficciones y al hacerlo se inspire en personas de la vida real y no es lícito en cambio que esas personas -de las que el escritor ha saqueado pedazos o fragmentos con la sigilosa minuciosidad de un espía- reclamen nada, pues los personajes ficticios adquieren vida propia y no son ellas.
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luisnole@memoriasturbias.com
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Memorias Turbias ®
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ollee papA de Jimy... me has hecho reir con cada cosa escrita. Vaya... no sE si decir: "k curiosa la vida de Jimy" o decir "pobre Jimy".. jajaja. Saludos.
Yo también pensé en su momento lo mismo que tu, al pensar en mi "Jimmy", pero ahora que lo tengo y ya tiene 4 años conmigo, me considero la persona más dichosa y feliz de tan solo verlo a los ojos y escucharlo decir "Te amo papá". El ser padre y compartir tus sueños con esa personita que es tu propia sangre y tiene tus mismos gestos, tu forma de caminar, tus mismos hábitos al dormir, etc. es algo indescriptible. Mi vida empezó en el mismo instante que supe de su existencia.
Luis, sigue insistiendo con las cartas a la cigüeña, a lo mejor no le llegaron.